El 11 de Septiembre de 1973. Santiago de Chile. Golpe Militar. El inicio de una terrible pesadilla para miles de chilenos, la conversión del Estadio Nacional en un símbolo de muerte y dictadura.
Oh, sí. Aun tanto tiempo, pruebas, y verdades reveladas quizás es inverosímil que exista quien quiera simplemente negar lo que pasó. La verdad no quiero mencionar a un asesino dictador como Augusto Pinochet no vale la pena y la historia lo juzgara donde la justica no pudo hacerlo, o más bien no quiso hacerlo.
Tampoco quiero juzgar ideologías políticas ni al socialismo ni al capitalismo, ni mucho menos pensar el comunismo y fascismo, porque ningún extremo es bueno y toda dictadura esta simplemente mal (Fidel/Raúl Castro los estoy viendo)
Lo que quiero hacer es contar un pequeña historia sobre un gran hombre, uno que debe ser recordado, uno que si merece que se cuente su historia, uno que se gano el apodo de Svarta nejlikan, el Clavel Negro.
La verdad es muy simple entender que es lo que puede motivar a una persona a salvar a otra. Es la parte buena de la naturaleza humana. Pero es esa misma humanidad la que ha llevado a las grandes catástrofes y desastres a lo largo de nuestra historia.
Y la causalidad nos lleva a este momento. Henos aquí, soldados leales al nuevo gobierno ilegal militar intentan invadir la embajada de Cuba en Santiago. Inevitable confrontación y en juego la vida de cientos de personas. Y en ese momento, aparece la figura de Harald Edelstam.
En un acto simple pero lleno de valor, pasaporte en una mano y bandera sueca en la otra él se dirigió a la embajada cubano e izó la bandera de Suecia, anexando a la embajada cubana a la embajada sueca. Es uno de los momentos de la historia que hubiera querido ver, la caras de asombro de los soldados, poderosos, llenos de orgullo, ellos con sus armas y el embajador con su bandera. ¡Héroe!
54 uruguayos fueron rescatados del campo de prisioneros del Estadio Nacional (Con la ayuda del Mayor Lavanderos, luego ejecutado por el régimen), de Edelstam hecho seria responsable de salvar a más de 1300 personas. No muchos pueden presumir eso, me temo. Y temo también que mucho no le dan valor real a esto.
En ese momento no estaba solo en juego su carrera, si no su vida. Y la verdad no es que para él fuera poco importante eso, si no que hizo lo que pudo para defender sus ideales:
“los libros de instrucciones de los diplomáticos están escritos para las condiciones normales, en las crisis se debe usar el sentido común y obedecer la voz del corazón”
Por supuesto para el dictador el gobierno chileno era vergonzosa la situación y a finales del año 1973 lo declaro persona no grata. A su regreso a Suecia, cientos de refugiados chilenos lo recibieron como héroe.
Por supuesto que no fue ni la primera ni la última vez que Edelstam lucho por los derechos de los perseguidos, lo hizo antes durante la Segunda Guerra Mundial, Guatemala, pero quiero dejar un poco de mística y curiosidad en su figura.
This would be so much easier to read if it were in English…
I know, but the whole thing is in Spanish