El caso de Oppenheimer y la chispa del fin del mundo

16 de Julio de 1945. En Europa los aliados habían alcanzado la victoria dos meses atrás. Alemania estaba en ruinas, despertando de la larga noche Nazi todo producto de la demencia de su líder. El mundo empezaba a conocer los horrores reales del holocausto.

Pero la guerra no había terminado: Japón, que años antes había logrado rápidas victorias en el Pacífico, estaba postrado ante la máquina de guerra norteamericana, sin salida, pagando los horrores y errores cometidos.

De una forma u otra, la Segunda Guerra Mundial tendría un fin…

En la mañana de aquel día, en un sitio algo alejado en el estado de Nuevo México, un artefacto conocido como “The gadget” había sido colocado en una torre de metal de 20 metros alto denominada “Jumbo”

El dispositivo era el resultado de años de trabajo del proyecto Manhattan, uno de los mas complejos y ambiciosos de toda la historia.

El dispositivo era un arma nuclear de tipo implosión de plutonio.

Para ese momento ya había sido construido “Little Boy” un arma nuclear tipo inserción de uranio, que luego seria usada contra un claro objetivo civil. El diseño era tan simple que no fue necesaria una prueba.

Pero las armas de tipo inserción son inestables, pues se podría producir una detonación accidental. Además no es para nada práctica la construcción de un arma del tipo inserción de plutonio pues siendo el  plutonio mas fácil que conseguir que el uranio lo ideal era pensar en un nuevo diseño.

El resultado fue “Fat Man“, pero para este diseño era necesaria una prueba.

El director científico del proyecto, que luego seria conocido como “el padre de la bomba atómica”, Robert Oppenheimer, fue quien tomo de varios poemas el nombre que se le daría a la prueba: Trinity.

La física, la matemática, la ingeniería fueron llevadas al extremo. Nunca se había hecho nada así. Los científicos realizaron pronósticos, a modo de apuestas, que iban desde un fracaso total hasta la destrucción del estado de Nuevo México y la muy poco probable ignición de la atmósfera.

A las 11:29:45 GMT el artefacto estallo con una fuerza equivalente a los 19 kilotones. Dejo un cráter de cristal radiactivo de tres metros de profundidad y 330 metros de ancho.

La onda de choque se sintió hasta 160 kilómetros de distancia y la nube con forma de hongo se elevo hasta los 12 km. Mientras veía la prueba Oppenheimer recordó una líneas del texto sagrado Hindú, el Bhagavad Gita:

I am become Death, the destroyer of worlds

(Me he convertido en la muerte, la destructura de mundos.)

Aunque solo atino a decir “Funciono”, a lo que el director de la prueba, Kenneth Bainbridge, replico:

Now we are all sons of bitches.

(Ahora todos somos unos hijos de puta)

Bainbridge tenia razón. Sabiendo los resultado de la prueba el presidente Truman menciono “un arma nueva muy poderosa” durante la conferencia Potsdam. Y se lanzo un ultimátum a Japón.

Era imposible mantener la prueba en secreto total para el publico, se dice que Stalin, líder de la Unión Soviética, sabia del desarrollo de la bomba aun antes que el mismo Truman.

Así varios testigos y medios reportaron la extraña explosión pero la verdadera causa solo seria revelada semanas después cuando dos ciudades fueron destruidas y la locura de la guerra terminaría pero un nuevo miedo nacería, pues al al ser humano le había sido dado un nuevo poder.

El ser humano ahora tenia en su poder la chispa del fin del mundo.

Trinity_test_(LANL)

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